A la edad de
27 años, el 23 de julio de 2011 sobre las 16:00 hora local BST, Amy Winehouse fue encontrada muerta en su
apartamento de Londres.
La policía británica respondió a una llamada del servicio londinense de
ambulancias tras reportes del deceso de una mujer. Los oficiales encontraron el
cuerpo de Winehouse, que fue declarada muerta inmediatamente. Su cuerpo fue
encontrado sin vida en su apartamento en Camden.
Se realizó
una investigación para hallar las causas de su muerte, descrita por la policía
como inexplicada. Inmediatamente, los medios de comunicación y la muchedumbre
se reunieron en los alrededores de la residencia de Winehouse para rendirle
honores. Los investigadores forenses entraron en el apartamento una vez que la
policía aisló la calle. Su discográfica, Universal, hizo un comunicado público
en el que declaraba: "estamos profundamente afligidos en la pérdida
repentina de una artista tan dotada y admirable".
El 23 de
agosto, la familia de Winehouse dio a conocer un breve comunicado sobre los
resultados de las pruebas de toxicología devueltos por las autoridades:
"no había drogas ilegales" y la causa de la muerte aún no se pudo
determinar. La declaración concluye: "La familia desea agradecer a la
policía y al juez de instrucción por su investigación exhaustiva y continua
para mantenerlos informados durante todo el proceso. Se espera que los
resultados de la investigación se publiquen en octubre."
En una entrevista en la CNN en septiembre el padre
de Amy Winehouse, quien se encontraba en proceso de rehabilitación del
alcoholismo, sostuvo la teoría de que su muerte pudo producirse por un ataque
provocado por las sustancias que le habían prescrito para aliviar los efectos
del síndrome de abstinencia del alcohol. «Todo
lo que Amy hizo, lo hizo en exceso: tomó en exceso y también se desintoxicó en
exceso», declaraba.
El 25 octubre de 2011 se hizo público el resultado
de la autopsia La forense Suzanne Greenway dijo que “la muerte repentina fue la
consecuencia no intencionada” de la gran ingesta de alcohol de Amy Winehouse.
En su apartamento se encontraron tres botellas de vodka vacías, dos grandes
y una pequeña.
La investigación forense halló 416 mg de alcohol
por decilitro de sangre (416 mg/dl). El límite para conducir en Gran Bretaña es
de 80 mg/dl. El patólogo que realizó el examen post-mortem afirmó que 350 ml/dl
era considerado un nivel fatal, es decir, que implicaba la muerte. El examen
concluyó que los órganos vitales estaban en buen estado pero ella tenía grandes
cantidades de alcohol en el sistema por lo que su respiración podría haberse
detenido y habría terminado en un coma. Las pruebas toxicológicas no hallaron en su cuerpo
sustancias ilegales cuando murió.









